Loading
Loading...
Banner noticias de actualidad - BSP Executive


La Gig Economy ya está aquí


A la tendencia cada vez mayor de contratar por proyectos a profesionales independientes se la ha denominado Gig Economy.

La expresión, acuñada por la periodista norteamericana Tina Brown, proviene del argot del jazz y se refiere a la contratación de músicos freelancers para actuaciones específicas. Lo que en el mundo del espectáculo actual se llama “hacer bolos” o gigging.

De forma creciente, las empresas tienden a contratar a sus nuevos empleados en función de proyectos concretos. En muchos casos se trata de profesionales independientes y esto se está convirtiendo en un modelo de uso frecuente, especialmente entre los trabajadores de alta cualificación.

Un informe de Oracle sobre la Gig Economy realizado en toda Europa, muestra que un 72% de los directores de RRHH en España creen que este modelo prevalecerá en el futuro y el McKinsey Global Institute indica que actualmente un 30% de la población en edad de trabajar, tanto en Europa como en Estados Unidos, ya desarrolla algún tipo de trabajo autónomo.

Visto así, podemos hablar de un cambio de tendencia y no de una situación coyuntural; una tendencia ligada a los cambios productivos que están teniendo lugar en las economías occidentales.

Desde hace años, las empresas se han desvinculado de los modelos del pasado y acuden con frecuencia a la externalización y a la subcontratación para realizar sus tareas. Ahora esas opciones se han ampliado y los autónomos tienen un rol preponderante en este cambio.

Un informe de un importante portal de empleo revela que en España, el 65% de las grandes empresas y el 49% de las PYMES piensan aumentar la contratación de autónomos en los próximos años.

Las principales ventajas de este modelo, señaladas por las empresas son, entre otras: hacer frente a un pico de trabajo, obtener mayor flexibilidad, generar menores costes, conseguir competencias de las que no disponen internamente y acceso a expertos sin barreras geográficas. 

La tendencia Gig Economy es fruto, en parte, de la crisis económica, la digitalización de las empresas y de la incorporación al mundo laboral de la generación millenial.

Los malos momentos económicos han hecho que las empresas busquen reducir sus costes fijos e incrementar su eficiencia, refugiándose en modelos más flexibles. En el momento en que necesitan talento extra, seleccionan a los mejores profesionales para realizar proyectos específicos y puntuales. De esta forma, se aseguran un resultado eficiente y sólo pagan por el proyecto contratado.

La llegada de las nuevas  tecnologías, que cambian los modelos de negocio y la forma de trabajar, hace que las empresas necesiten una fuente de talento más fluida y que los nuevos trabajadores eventuales puedan añadir valor y colaborar con los miembros permanentes del equipo de forma rápida.

La transformación digital de las empresas exige profesionales muy específicos para poner en marcha proyectos que tienen una duración determinada y para ello se contrata a freelancers.

A su vez, ha surgido la modalidad del teletrabajo: la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar. Esto se suma a la proliferación de nuevos profesionales con habilidades en diversos campos. Estas tendencias han contribuido a la disminución de los puestos de trabajo tradicionales, ya que una misma persona puede realizar varios trabajos a la vez, dedicando menos tiempo.

Las preferencias generacionales favorecen un futuro freelance para los millennials. Los jóvenes prefieren estar en una empresa en la medida en que sienten que aportan y aprenden, aunque sea por un tiempo determinado. Un estudio realizado por Freelancers 'Union y Upwork en USA reveló que el 32% de los millennials afirma que trabajarán principalmente por proyectos flexibles en el futuro.

La necesidad de las empresas de talento independiente, temporal e interino es clara. La Gig Economy se establece como el modelo ideal de los innovadores tecnológicos, pero los demás sectores se van sumando.

Aunque son muchas las ventajas que este modelo propone, hay aspectos que todavía están por determinar y que plantean grandes desafíos a las empresas y legisladores.

Hillary Clinton, en un discurso en que presentaba su plan económico dijo: "Esta economía bajo demanda o llamada gig, está creando economías emocionantes y desencadenando la innovación, pero también plantea preguntas difíciles sobre la protección del trabajo y sobre cómo será un buen trabajo en el futuro”.

La existencia de plantillas mixtas, internos, part-time, outsourcing, remotos, interim, etc, impacta de forma sustancial a las políticas de gestión de recursos humanos.

Hay ciertas consideraciones básicas que la empresa debe resolver, como quién es responsable de adquirir el talento contingente: recursos humanos, gerente de línea o compras.

En la esfera de la adquisición del talento, los reclutadores, externos e internos, hemos comenzado a interactuar con la economía independiente de forma habitual, y por ello debemos incrementar nuestras habilidades para identificar y atraer a estos profesionales.

Nuevas fuentes de reclutamiento, nuevas formas de selección y nuevos tipos de contratos deben ser desarrollados.

La comunicación, el compromiso, el ajuste cultural, el liderazgo, la gestión del desempeño y la retribución, son parte de los grandes desafíos que la Gig Economy supone para Recursos Humanos.

Los profesionales de Recursos Humanos debemos reconocer esta nueva economía y asumir el desafío de liderar los cambios que la cultura de la empresa debe introducir para sacar partido de la Gig E­­­­­comony.
 

Olivia Borquez
Directora BSP Executive